Cómo organizar el frigorífico para conservar los alimentos con seguridad

Interior de frigorífico organizado con alimentos frescos

Organizar la nevera no es solo encontrar las cosas rápido: también ayuda a conservar los alimentos según su etiqueta y a mantener separados los productos crudos y cocinados. Las temperaturas pueden variar dentro del aparato y entre modelos, así que consulta su manual y comprueba el frío con un termómetro de frigorífico si no estás segura.

Empieza por medir y ajustar la temperatura

La EFSA recomienda refrigerar los alimentos cocinados por debajo de 5 °C y guardarlos separados de los crudos para evitar contaminación cruzada [1]. Mide la temperatura en una zona de almacenamiento siguiendo las instrucciones del termómetro y ajusta el control del frigorífico según el manual. El número del mando no siempre equivale directamente a grados.

Una rutina para colocar la compra

  1. Guarda pronto los alimentos que requieren frío y respeta la temperatura y las condiciones que indique la etiqueta.
  2. Separa crudos de cocinados y alimentos listos para comer. Mantén los productos crudos cerrados y evita que sus líquidos goteen sobre otros alimentos.
  3. Deja visibles las fechas y coloca delante lo que conviene consumir antes, sin cambiar las instrucciones de conservación del envase.
  4. Utiliza recipientes limpios, cerrados y adecuados para guardar alimentos preparados. Etiqueta las sobras con la fecha de preparación.
  5. Evita llenar el aparato de forma que impida la circulación de aire; confirma los huecos y cargas recomendados en el manual del modelo.

No confíes solo en el olor o el aspecto

Un alimento puede no parecer alterado y aun así no ser seguro. La AESAN advierte que, después de un corte eléctrico, no se debe probar ni valorar un alimento únicamente por su aspecto u olor [2].

Sigue las fechas, la cadena de frío y las instrucciones de conservación; si no puedes establecer cuánto tiempo estuvo fuera de temperatura, no intentes “comprobarlo” probándolo.

Preguntas frecuentes

¿Pongo la leche o los huevos en la puerta?

No hay una ubicación universal para todos los frigoríficos y alimentos. Revisa la etiqueta del producto y el manual del aparato, que indica qué zonas son más frías o adecuadas. Evita asignar una estantería por costumbre si el fabricante recomienda otra.

¿Debo meter la comida todavía caliente en la nevera?

No la dejes enfriándose durante horas. La EFSA indica que los alimentos cocinados deben refrigerarse cuanto antes y no permanecer a temperatura ambiente más de dos horas [1]. Para grandes cantidades, repártelas en recipientes poco profundos y sigue las indicaciones de la AESAN y del fabricante del aparato para evitar elevar demasiado la temperatura interior.

Fuentes consultadas para el artículo

[1] EFSA, Manipulación adecuada de los alimentos: temperatura, separación y refrigeración..

https://www.efsa.europa.eu/es/safe2eat/proper-food-handling

[2] AESAN, alimentos refrigerados y congelados tras un apagón..

https://www.aesan.gob.es/actualidad/actualidad-noticias/alimentos_refrigerados

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