Una cesta de silicona reutilizable puede recoger grasa y restos, proteger parcialmente la cesta original y sustituir al papel de un solo uso. A cambio, ocupa espacio dentro del cajón y puede reducir el dorado por debajo si tapa la rejilla o acumula jugos. Más que buscar una marca universal, conviene elegir el tipo por su tamaño, perforaciones, estabilidad y temperatura admitida.

Qué formato de silicona elegir
- Bandeja baja y perforada: protege la base y permite cierta circulación de aire; suele funcionar mejor con alimentos que no sueltan mucho líquido.
- Cuenco con paredes altas: ayuda a contener grasa, marinados y queso, pero puede frenar el aire lateral y acumular humedad.
- Par de recipientes pequeños: útil para una freidora de doble cajón, siempre que las medidas encajen en cada lado y no impidan cerrar.
- Molde de repostería: práctico para bizcochos o muffins, aunque no sustituye a una bandeja perforada para patatas crujientes.
Cómo comprobar el tamaño
Mide el fondo útil y la altura desde la rejilla hasta el borde superior del cajón. El accesorio debe quedar holgado, no subir hasta la resistencia ni bloquear la salida de aire. En cestas cuadradas con esquinas redondeadas, un molde cuadrado puede plegarse o quedar inclinado; compara la base y el borde por separado.
En una freidora de dos zonas, comprueba la medida de cada cesta. Los litros totales del aparato no indican el tamaño de un compartimento y un accesorio largo puede cruzar el separador, impidiendo cerrar el cajón o cocinar cada zona por separado.
El resultado en la comida
La silicona es flexible y tiende a retener más calor y humedad que una rejilla metálica abierta. Por eso, es práctica con alimentos jugosos, pero puede dar una base menos crujiente si el fondo es liso o se acumula líquido. Una base perforada reduce ese efecto; aun así, los orificios no reproducen el flujo de una rejilla metálica elevada.
Si preparas patatas, verduras rebozadas o nuggets, prueba primero sin accesorio o con una base perforada pequeña. Para pescado delicado, queso o preparaciones que se pegan, una bandeja puede facilitar la extracción. Ajusta el tiempo en función de lo que ves y no des por hecho que el mismo programa funciona igual con y sin silicona.
Seguridad y limpieza
- Revisa que el producto esté indicado para contacto alimentario y para la temperatura máxima del aparato.
- Coloca la silicona con alimentos encima y no la dejes suelta durante el precalentamiento.
- No permitas que toque la resistencia ni cubra todos los orificios de ventilación.
- Usa guantes para extraerla: la silicona y el líquido que puede acumularse conservan mucho calor.
- Lava los pliegues y orificios tras cada uso, y deja que se seque por completo antes de guardarla.
Un accesorio apto para lavavajillas no siempre queda limpio en un programa corto si la grasa se pega en sus pliegues. Enjuágalo pronto después de cocinar. Para cuidar el aparato y la cesta original, sigue los pasos de limpieza de freidora de aire.
¿Merece la pena frente al papel?
La silicona se reutiliza, así que puede convenir si cocinas a menudo alimentos que ensucian o quieres evitar hojas desechables. El papel ocupa menos al guardarlo y puede ser más sencillo de ajustar a una cesta, pero debe usarse con peso encima y sin acercarlo a la resistencia. Para una comparación completa de formatos, consulta nuestra guía sobre papel para freidora de aire.
Si buscas un solo accesorio, elige según las recetas que realmente haces: una bandeja baja para reducir restos, un molde para hornear o un recipiente con borde para retener líquidos. Un kit de muchas piezas no aporta valor si no encaja o termina guardado.
Veredicto
La cesta reutilizable más práctica es la que se ajusta a la base sin taparla, tiene perforaciones suficientes para la receta y soporta la temperatura indicada. Una bandeja baja perforada es más versátil para cocinar con aire; un cuenco alto contiene mejor los jugos a cambio de limitar algo el dorado. Comprueba medidas, manual, temperatura y facilidad de limpieza antes de comprar.